CIUDAD DE CUSCO

CIUDAD DE CUSCO

CIUDAD DE CUSCO

Más allá de las visitas que se puedan llevar a cabo en ruinas y museos, la ciudad de Cusco es casi un museo al aire libre, donde te deslumbrarás ante plazas y construcciones históricas. Basta pasear un rato por su epicentro: la Plaza de Armas. Allí, además de la Catedral podrás ver tres iglesias y el pasaje Loreto y sus paredes incaicas. Pero la vista en sí misma es impactante, sobre todo de noche, cuando se iluminan los edificios y se llena de gente en busca de bares y restaurantes.


Otra zona de Cusco que no puedes dejar de visitar es San Blas, a pocas cuadras de la Plaza de Armas: un barrio bohemio de artesanos en callecitas pintorescas. Finalmente, un lindo paseo es el del Mercado Central, un mercado donde se pueden probar comidas típicas a un precio módico.


RUINAS, CATEDRALES Y MUSEOS

RUINAS, CATEDRALES Y MUSEOS

RUINAS, CATEDRALES Y MUSEOS

Las diferentes etapas históricas que atravesó la región hoy se pueden ver reflejadas en el patrimonio arqueológico, arquitectónico y cultural que conserva la ciudad y sus alrededores, desde ruinas de templos y ciudades construidas por la civilización incaica, pasando por catedrales de la época colonial, hasta varios museos que conservan piezas de las diferentes épocas.


Hay mucho por conocer en Cusco, pero una de las escalas ineludibles es Qorikancha, el Templo del Sol, que en su momento de esplendor fue el más rico de la civilización incaica, tanto que sus paredes llegaron a estar literalmente cubiertas en oro. Sobre este templo se construiría siglos más tarde el convento de Santo Domingo. Vale la pena visitar su museo, que conserva piezas de los años pre-coloniales.

Tipón es otro sitio para apreciar la asombrosa civilización incaica. A 30 minutos de la ciudad, consiste en un impresionante acueducto con un sistema de irrigación verdaderamente avanzado para la época. La fortaleza de Sacsayhuamán, en tanto, es considerada la obra arquitectónica más importante de los Incas. Situada a dos kilómetros del centro de la ciudad, otorga una maravillosa vista de Cusco.

Las iglesias y catedrales, claro sello del paso de los españoles tras la conquista, conforman otro punto alto de la ciudad. La Catedral de Cusco, ubicada en la céntrica Plaza de Armas, es probablemente la principal atracción en este sentido: su construcción demoró casi un siglo, contiene tres naves y su arquitectura refleja una fusión de diferentes estilos. A pocas cuadras, y mucho más austera, se erige la Iglesia de San Francisco, que cobija una importante colección de arte religioso colonial. Fue la única que no necesitó ser reconstruida tras el fuerte terremoto que azotó a la ciudad en 1650.

Gran parte del patrimonio de Cusco se conserva también en sus museos. De ellos, no hay que perderse el Museo Inka, con una vasta colección de objetos de la civilización incaica, desde vasijas, hasta momias, pasando por joyas y telares. Para indagar aún más en la historia de la región, conviene visitar también el Museo de Arte Precolombino y el Museo Histórico Regional. En cambio, para un momento más lúdico, se puede visitar el Choco Museo (donde podrás hacer tu propio chocolate y probar unas cuantas delicias dulces) y el Museo de la Coca, tradicional hoja que se cultiva en la zona y que se mastica para alivianar los efectos de la altura (Cusco se encuentra a 3400 metros sobre el nivel del mar).


MACHU PICCHU

MACHU PICCHU

MACHU PICCHU

Si viajas a Cusco, seguramente tengas pensado conocer su atractivo principal: las Ruinas de Machu Picchu, consideradas una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo e imán para visitantes que quieren llegar a este poblado incaico del siglo XV, impecablemente conservado y ubicado en la montaña, a casi 2500 metros de altura.


Hay muchas formas de acceder a Machu Picchu. Lo más fácil y cómodo es arribar en un bus (30 minutos de viaje) desde la localidad de Aguas Calientes, a la cual se llega desde Cusco en tren (3 horas). A su vez, quienes elijan este camino pueden cargar ellos mismos las carpas y las mochilas o contratar portadores y hasta cocineros que los recibirán en cada parada con la cena lista.

Concretamente, estas ruinas incaicas son el eje de una pujante industria turística que hoy ofrece decenas de paquetes y tours. Tú elegirás la que más te convenga de acuerdo al tiempo que dispongas y de cuál sea tu espíritu aventurero. Lo que está claro es que nadie pasa por Cusco sin conocer (de alguna u otra manera) las Ruinas de Machu Picchu.

Dato útil: en sintonía con el verano europeo, entre junio y septiembre se da la temporada alta y las ruinas reciben un gran afluente de visitas. En cuanto al clima, se suelen producir lluvias aisladas a lo largo de todo el año, especialmente entre noviembre y marzo.


GASTRONOMÍA Y VIDA NOCTURNA

GASTRONOMÍA Y VIDA NOCTURNA

GASTRONOMÍA Y VIDA NOCTURNA

El afluente turístico que recibe la ciudad a lo largo de todo el año da lugar a una vibrante vida nocturna, con cafés, bares y restaurantes que se agrupan especialmente alrededor de la Plaza de Armas, epicentro de movida cusqueña.


Para hacer un stop al atardecer, tras un día de recorrido, elegí un buen café para sentarte, tomar algo o también a cenar. En muchos casos, los granos de café son traídos de la selva o de pequeños productores de la zona. Uno de los lugares más famosos es Café Ayllu con casi 40 años de historia y famoso por su ponche de leche, una espumosa bebida elaborada con leche orgánica.

Trotamundos, en tanto, se ubica en un segundo piso y su balcón ofrece una espléndida vista de la Plaza de Armas. Otras opciones recomendables son Tertulia, Café Vayaroc y Jack’s Café. Moni Café es otra buena alternativa, sobre todo para quienes buscan ricos platos vegetarianos.

Para cenar y almorzar la oferta es amplia. Con una refinada propuesta de tapas en una vieja casa colonial, Cicciolina es el restaurante más famoso de la ciudad. Fusiones es una opción de alta cocina y Limo, operado por Coque Ossio (uno de los chefs más reconocidos de Perú), es otra alternativa de cocina peruana de alta gama. Pero si hablamos de chefs reconocidos, no se puede dejar de recomendar el representante local de Gastón Acurio: Papacho’s, especializado en hamburguesas. Green Organics, en tanto, tiene buenas sopas y platos naturales. También hay opciones populares, como el infaltable Don Antonio, en pleno casco histórico y dentro de un amplio salón familiar con shows en vivo y un buffet de platos internacionales y peruanos. Chez Maggy es una pizzería tradicional, famosa por sus pizzas, pero también por su bebida típica: vino caliente con canela.

En cuanto a bares, hay muchísimas barras en las que no falta la cerveza ni el típico Pisco Sour. Suelen estar abiertos desde la mañana hasta pasada la medianoche y es muy común pasar por varios de ellos a lo largo de una misma jornada. No dejes de visitar Cross Keys, uno de los más tradicionales de la ciudad, donde se puede beber pintas de cerveza tirada y jugar a los dardos. Los Perros es otro de los lugares populares, con una propuesta lúdica y un buen Pisco Sour. Paddy O'Flaherty’s y Rosie O’Grady’s representan a los típicos pubs irlandeses, Baco tiene buen oferta de vinos y en Ukuku’s se vive un clima de fiesta, con mucho reggae y salsa.