SITIOS DE INTERÉS

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No todo es vino y gastronomía en Mendoza, una ciudad que se disfruta tanto por su arquitectura, sus amplios espacios al aire y su actividad cultural. Para comprobarlo, basta caminar por el recientemente renovado La Alameda, un paseo peatonal y arbolado con bares que sacan sus mesas al aire libre. Otro espacio verde que marca el pulso de la ciudad es la Plaza Independencia, situada en el centro de la ciudad, que alberga la feria artesanal, el Mueso de Arte Moderno y es sede de los grandes eventos de la ciudad, como la Fiesta de la Vendimia.


No obstante, el gran pulmón de la ciudad es el Parque General San Martín, de nada menos que 307 hectáreas donde hay un lago artificial, un rosedal y 17 kilómetros de recorrido, ideales para caminar, correr o andar en bicicleta. Comprar una botella de Malbec, algo para picar y hacer un picnic bajo los árboles es un plan perfecto para tardes primaverales. La amplitud del parque permite tener acceso a rincones tranquilos. Dentro del parque se encuentra también el Cerro La Gloria y su monumento a San Martín, un punto ineludible en los recorridos turísticos de la ciudad.

En cuanto a museos, se destaca el Museo de Bellas Artes Emilio Guiñazú, también conocido como Casa de Fader, por la obra de Fernando Fader, célebre pintor impresionista que pintó los murales de la casa. Más allá de la valiosa colección artística, vale la pena pasear por su jardín de cipreses.


RESTAURANTES

RESTAURANTES

RESTAURANTES

Será por una cuestión de maridajes. Porque un buen vino busca la compañía de un buen plato, y viceversa. Lo cierto es que, junto con el auge del vino, surgió en Mendoza una camada de chefs muy creativos que combinan las copas con los mejores productos autóctonos de la región, como el cabrito y el aceite de oliva. Así, en la ciudad existen restaurantes excelentes como Siete Cocinas, donde el chef Pablo del Río prepara platos con productos de cada una de las siete regiones gastronómicas del país: sin dudas, una opción original y muy rica. Otros restós muy elegidos por visitantes y locales son La Marchigiana, especializado en comida ítalo argentina, y Azafrán: comida regional de alta gama en un salón ambientado como un viejo almacén.


También se generó en la ciudad un circuito de restaurantes alternativos, muchos de ellos instalados en casas particulares, como el caso de Los Chocos, a cargo de dos chefs y sommeliers, que tiene solo una mesa para doce personas y trabaja con un menú fijo a base de productos de estación. Otro lugar similar es Ituzaingó, un loft con un precioso patio para noches veraniegas.

Finalmente, no se puede dejar de recomendar 1884, ya un clásico mendocino por dos motivos: primero, la calidad de su cocina y segundo porque esa cocina está a cargo de Francis Mallmann, el chef más famoso de la Argentina. No está allí físicamente todos los días, pero su impronta se percibe en la utilización de ingredientes autóctonos como el maíz y las papas andinas. Este fue uno de los primeros grandes restaurantes de la ciudad, cuando Mendoza aún no era un polo turístico.


BODEGAS

BODEGAS

BODEGAS

Las opciones para recorrer viñedos y probar sus vinos son muy amplias y se pueden concretar de manera independiente o contratando paquetes turísticos que muchas veces incluyen traslado, almuerzo y visitas a una o más bodegas en un día.


Dentro del centenar de casas que abren sus puertas a los visitantes, hay desde grandes bodegas con restaurantes de alta gama, hasta pequeñas bodegas boutique atendidas por sus dueños. Existen cerca de Mendoza varias regiones vínicas. Cada una tiene su particularidad. Luján de Cuyo y Maipú son dos de las regiones más cercanas al centro de la ciudad. Maipú, por caso, queda a solo tres kilómetros y alberga a algunas de las bodegas más antiguas de la región. Además, aquí funciona el Museo Nacional del Vino y la Vendimia. Valle de Uco, en tanto, queda a 80 kilómetros de la ciudad, es uno de los terruños que se puso de moda en los últimos años y ofrece hermosos paisajes de vides frente a los picos nevados de la Cordillera de los Andes.

Tu plan ideal dependerá del tiempo del que dispongas y de qué tipo de interés tengas en el mundo del vino. En general, todas las bodegas ofrecen una visita guiada de los viñedos seguida de una cata guiada para conocer las diferentes etiquetas y variedades. Muchas también tienen almuerzos maridados y programas de picnics frente a las vides. Y eso no es todo: muchas de ellas ofrecen actividades extra como bicicleteadas, cosecha de olivas y hasta paseos en globo.

Para informarte acerca de qué bodegas visitar y cómo armar tu itinerario en los caminos del vino, puedes visitar algunas de las siguientes webs:

www.caminosdelvino.com
www.mendozawinetoursandtravel.com
www.maipucunadelvino.com


FIESTA DE LA VENDIMIA

FIESTA DE LA VENDIMIA

FIESTA DE LA VENDIMIA

Otra forma de acercarse al mundo del vino en Mendoza es venir a principios de marzo. Cada año, durante diez días, se lleva a cabo al Fiesta de la Vendimia, el evento más importante de la provincia, con decenas de desfiles, shows y la elección de la Reina de la Vendimia. Casi como un carnaval en el que se celebra la vid y la cosecha.


OTROS PUNTOS DE INTERÉS

OTROS PUNTOS DE INTERÉS

OTROS PUNTOS DE INTERÉS

Otro punto de atracción de la ciudad de Mendoza es lo que ocurre en las afueras, donde encontrarás varias actividades interesantes por su valor geográfico e histórico. Basta con decir que a 165 kilómetros del centro se encuentra el Parque provincial Aconcagua, que resguarda a ese cerro que, con 6960 metros de altura, es la segunda cumbre más alta del mundo, después del Everest. Sus picos nevados dominan el paisaje y se pueden disfrutar de su vista privilegiada desde un mirador en el que suelen parar casi todas las excursiones que parten desde la ciudad. Además, los tours (que suelen durar un día) cubren otros lugares inolvidables.


Uno de ellos es el Puente del Inca, una curiosa formación geológica de color ocre que crea un puente natural que cruza el río Las Cuevas y fue fundamental para comerciantes y viajeros en años coloniales. Además, por sus características rocosas, las aguas que están en contacto con esta superficie son mineralizadas y generan fuentes termales curativas. A pocos metros, yacen las ruinas de un hotel que funcionó hasta mediados de los años 60, cuando fue destruido por un alud.

Otra atracción de los alrededores de la ciudad es el imponente monumento al Cristo Redentor, muy cerca de la frontera de Chile con la Argentina. Debido a que se encuentra a gran altura y se llega a través de un sinuoso camino de 9 kilómetros, no se lo puede visitar durante el invierno.

Mucho más cerca de la ciudad (a poco más de 30 kilómetros) aparece otro destino muy frecuentado por los visitantes: las termas de Cacheuta, a orillas del río Mendoza, donde hay un Parque de Agua (con piscinas) y un Centro Termal (con piletones de piedra) para bañarse rodeado del imponente paisaje de la Cordillera de Los Andes, aún en invierno, cuando se disfruta aún más del agua tibia. Además, hay servicios de masajes, spa e hidroterapia. Una escapada muy buscada por quienes buscan momentos de relax.

Finalmente, si te gusta el deporte de aventura también encontrarás lo que hacer cerca de la ciudad: puedes practicar rafting en lo rápidos del río Mendoza, antes del Dique los Potrerillos. Y si viajas en invierno, prepara los esquíes y dirígete al complejo Penitentes, con 25 pistas de diferentes niveles de dificultad.